El martes pasado reservé la tarde para mi hijo y para mí, y nos fuimos a disfrutar de una merienda muy especial. Conozco a Rai y a Nathalie desde hace tiempo y sabía que son muy buenos anfitriones pero la verdad me sorprendieron. Nos recibieron con un riquísimo catering, con un gran sonrisa y con una rincón de Sylvanian Families para que los más pequeños puedan jugar, y todo para celebrar la llegada de la primavera. 

Luego de las presentaciones y las vergüenzas iniciales, los niñ@s se relajaron,  jugaron y disfrutaron de la merienda. Y las mamás también!

Los Sylvanian fueron los protagonistas de la tarde.  Son unos de los juguetes preferidos en mi casa (no se quien es mas fan si yo o ellos), les gustan a ambos, son capaces de inventarse viajes, armarles casas de cartón, cuidar de los bebés de las familias y soñar, catálogo en mano, de todo lo que les gustaría tener (han llegado a pedirnos la familia de Suricatas).

La historia de Sylvanian, juguetes de origen japonés,  se remonta 30 años atrás, cuando comenzaron con sólo 9 familias.  Desde ese momento, no han parado de crecer hasta llegar a estar presentes en 45 países. En Reino Unido son una celebridad y no hay niño que se resista antes estas dulces familias. Desde hace 4 años, Kamchatka los tienen en sus estanterías, siendo de las primeras tiendas en venderlos en España. 

Pero volviendo a la  merienda, disfrutamos entre charlas, bebés que acunar, niñ@s jugando sin parar, unas mamás encantadoras, juguetes, cuentos, deliciosos cupcakes y un taller de cómo armar tu propia varita mágica al que asistí. Y la sensación es siempre la misma que voy a Kamchatka: no dan ganas de irse.

Gracias a ambos por tan mágica tarde, por recibirnos con tanta dedicación y por hacer que mi niño disfrute tanto como yo!  

… y por el regalito que nos hicieron!

Andy