Es un tema actual donde se empiezan a escuchar voces , con claras posturas al respecto , ya sea a favor o en contra.

La manifestación en sí misma ya es del todo interesante porque estaría dejando mas que en evidencia que algo no esta funcionando, que algo debe cambiar. 

El sistema educativo además de la jornada de ocho horas diarias, en el caso de los niños que no se quedan a extraescolares en el cole,  nos brinda una lista de obligaciones caseras, llámese deberes que en todos los casos se hacen luego de todas las actividades de los niños por la tarde quedando asi,  casi nada o nada de tiempo de juego en la vida de los niños escolarizados.

Todos podemos imaginarnos las casas a esas horas, horas que se alargan en demasiado, el cansancio que todos los miembros de la familia tienen, además de juntarse con la cena , baños, etc. Todo pareciera transformarse en situaciones donde reina el caos, el apuro, los nervios, el stress….nadie queda afuera de esto.

Por supuesto que hay alternativas, hay coles que no llevan esta modalidad  aunque  está claro que no todos, por diversas circunstancias, podemos acceder.

Aquí es donde se vislumbran los cuestinamientos:

Es necesario esta cantidad de deberes?  Pregunta reiterada en consulta frente a la dificultad que lleva esta cuestión diariamente.

Por qué es necesario reforzar de esta forma lo dado en clase, no alcanzan las horas lectivas ?

La jornada lectiva esta planteada para los niños?

Y podemos llegar a la pregunta general:  el sistema actual esta  planteado acorde a las necesidades reales de los niños?

Éstas y otras preguntas ya están incomodando a muchos sectores que conforman el sistema, lo cual ya estaríamos reflexionando y cuestionando el mismo.

Mi intención no es centrarme hoy tanto aquí, sino en otra cuestión que me parece que si podemos abordar desde las casas, nosotros como padres y madres:

El tiempo libre  de nuestros hijos, hijas.

Esta claro que muchas familias deben utilizar infinidad de recursos para compatibilizar la jornada laboral con la jornada escolar: desayuno en el cole, extraescolares, tardes en el cole, abuelos, cuidadoras , etc.

En este devenir tan intenso y cotidiano yo me pregunto que pasaría si al llegar a casa hubiera tiempo libre, del real , sin deberes….

El tiempo libre, de ocio: ese tiempo tan mencionado y anhelado  que pareciera estar muy lejano a la modalidad de vida familiar.  Siempre algo hay que hacer y generalmente es con prisas.

Hay que ocupar el tiempo. Sabemos que a los adultos el detenerse  pareciera ser un tema complejo.

Tener niños en casa con tiempo libre para Hacer y SER no seria una  actividad mas de las planteadas por el dia.

Sería saber estar y permanecer con nuestros hijos y nuestros tiempos.

Observando nuestras rutinas diarias  considero que el detenerse,  el poder disfrutar de un tiempo libre de nuestros hijos e hijas se puede llegar a plantear como mas difícil que hacer una lista de deberes diarios.

El momento de no hacer nada últimamente se ve reflejado en el uso de las pantallas , tanto en los adultos como los niños. A las preguntas de que se hace en casa cuando se terminan los deberes, es muy usual escuchar …como es poco tiempo, miro la tele , juego con la tablet, etc.

La desconeccion diaria esta a la orden del dia, padres y madres con jornadas incompatibles, a las escolares, cansancio acumulado, deberes,  exigencias , apuros , llegar a la cama pareciera la maratón mejor ganada!

La observación frente a este sistema educativo y modelo de vida  llevado en  general más en la ciudades permite claro estar un  planteamiento a todos los órdenes . Hay mucha gente  trabajando en esto , cuestionando, reflexionando, marcando ya modelos. Hay una línea de acción que parciera tener sentido, como síntomas mas que evidentes a estos modelos.

Sinceramente creo que este modelo debe cambiar pero para mover fichas hay que mover otras. Pedir no deberes debe venir acompañado de un sistema educativo que acomapañe esta acción: Colegios  que permitan niños creativos, con capacidad de autogestión y sentido de la responsabilidad para generar el cambio .

La ficha importante a mover no es solo la del Sistema educativo , es otra  sin duda,  una de las más importantes y tiene que ver con el saber Estar.

Una parada tan intensa como la falta de deberes en casa , debe estar acompañada de un cambio también del adulto.

Este tiempo que se pide de ocio para los niños  debe ser entendido y vivido como un ocio con posibilidades de encuentro y eso sin dudas es más complejo que tener que hacer una tarde entera de deberes.

Pidamos, reclamemos  pero sabiendo que este cambio trae sin duda un compromiso real en el vínculo.

Una oportunidad.

Mariana Primavera