Siguiendo con el tema  acerca de la adolescencia en el ultimo post, haré un pequeño desvio (o no tanto) ya que no quería dejar pasar la oportunidad  de acercarles una reflexión acerca del tránsito por Madrid de Pequeños Grandes Mundos, a los que tuve el placer de poder acompañar.

Pequeños Grandes Mundos, surge de la idea de Ivanke , ilustrador , maestro , argentino , que se planteó hace dos años, el sueño de recorrer el mundo haciendo talleres con niños: dibujar con niños y niñas . En este sueño lo acompañan Mey, ilustradora y maestra, y Sofia, cineasta.

Su historia mejor contada la podrán ver y conocer aquí y os animo a ello:

En esta historia compartida con ellos durante una semana aparecieron una y otra vez los adolescentes, los pre adolescentes y los niños y los adultos y las preguntas en busca de acertadas respuestas.

Tuve la posibilidad de regresar con ellos a un centro en Alcobendas, La Pecera, donde trabajé en el inicio del proyecto hace 10 años. Allí van niños de 4 a 12 años, después del cole dos veces por semana. Asisten por diversas razones: situaciones familiares complejas, no estar solos en sus casas, etc .

Alli, por las tardes, hacen los deberes, meriendan, juegan, y sobre todo se sienten contenidos y acompañados por los educadores del centro. El taller, como los otros, se planteó con un cuidado extremo hacia los niños, con profesionalidad y anticipación. Nada se hizo rápido y a tiempo de los adultos.

Al llegar, hubo un momento para conocerse y conversar con ellos. Luego una ronda de presentaciones que llevaba la pregunta: qué es lo que mas te gusta hacer  o cual es tu sueño?

Todos y cada uno de los presentes contestó y tuvo su momento de ser y sentirse escuchado. Fue un momento importante para todos.

A los adultos nos permitió conocerlos, escucharlos, mirarlos, emocionarnos junto a ellos a medida que contaban parte de sus grandes historias.

Historias difíciles, duras, intensas ya vividas y ahí estaban sentados escuchando otras historias, preguntando, cuestionando, involucrándose, una vez mas con el otro.

Después de la ronda de presentaciones que se extiendo a una amable y profunda charla se les proyecto un  documental  acerca del trabajo de Pequeños Grandes Mundos, donde  vieron a niños dibujando en todas partes del mundo. Niños haciendo lo mismo que ellos.

Se pudieron reconocer en acciones, en bailes, en lugares de referencia y en lugares de origen, pero lo mas notorio era que el reconocimiento venia del compañero que decía: el país de donde de.....,  donde nacieron los padres de…... etc.

Despues  vino el momento de dibujar, momento mágico, acompañados por Ivan y Mey que una y otra vez con una actitud amable escuchaban, se involucraban en lo que ellos pedían y necesitaban. Acompañaban.

Todos sabemos que estos proyectos existen, lugares donde los niños puedan ir, gente que va por el mundo haciendo por los otros. Estos no son uno más.

Además de poder acompañarlos en La pecera, lo hice en más talleres con edades diversas de los niños, como situaciones de vida y sociales diferentes.Todo el tránsito fue muy intenso, los niños son intensos, llenan de alegría, energía y pasión con todo lo que hacen.

Mi lugar  de observadora no hizo mas que traerme la posibilidad de  preguntarme, como  también  la posibilidad de llegar a ver concretamente en lo que creo y en lo que se ve plasmado en lo que escribo.

La posibilidad de vincularse con cada niño, brindar un minuto de atención, mirar a los ojos, escucharlos y sobre todo creer en lo que son.

Durante esta semana me surgieron dos palabras que sintetizan lo que creo y lo que tuve posibilidad de ver por parte de Pequeños Grandes Mundos: hacer Visible lo Invisible.

Estos niños que durante esta semana participaron en sus talleres pudieron de alguna manera trascender, lo hicieron a través del dibujo y lo hicieron a través de la escucha.

No cualquiera da talleres por el mundo y lo hace de esta manera haciendo visible lo invisible.

Pequeños Grandes Mundos lo hizo. Niños que son olvidados, no tenidos en cuenta, no escuchados, no valorados por el otro….y nada tiene que ver de donde sean y de donde vengan, ese sentir tiene que ver con el otro, con lo que da el otro.

Me detengo para decir que creo en lo singular, en lo que cada uno trae, en el trascender, en el escuchar, en el mirar, en comprender, en acompañar.

Hoy estamos viviendo situaciones adversas a todos los niveles,nosotros como adultos tenemos la posibilidad de ofrecer un cambio con nuestra actitud.

Creo en los grupos de reflexión una vez mas que nos permitirán acompañar a nuestros hijos  de una manera mas segura, desde la construcción y el entendimiento.

Cuantos niños, adolescentes, adultos no son escuchados, tenidos en cuenta, mirados, comprendidos, acompañados, cuantos son Invisibles  y se sienten asi, crecen asi y todo su vida es asi: Invisible

En esta semana también pude observar adultos desbordados, deconectados con sus deseo, abrumados por lo cotideano, aun asi pude ver en algún momento ya sea en la actividad, la charla que había algo que les traia alegría y los conectaba con su vocación: El viajar, el pintar, el ver a sus alumnos contentos, inquietos, dibujando, pensando, soñando…no lo se…

Esta en nosotros transformar esto: hacer visible lo invisible.

En otras ocasiones reflexionamos en el como vivimos, los tiempos, el detenerse, esto no es mas que una pequeña muestra de Nuestro Mundo.

Quiero cerrar este post contándoles una anécdota de las que seguro todos alguna similar conocemos:

Cuando llegué a la Pecera hace diez anos, había un niño  que  concurría derivado de Servicios Sociales y traía una historia familiar muy dura en tan pocos años..Terminó viviendo con sus abuelos. Era el niño estigmatizado socialmente, al que nadie daba nada por él, parecía tener su final comprado. Alguna vez escuchamos decir, terminara como sus padres, es lo que hay, etc.

Los adultos que allí estábamos en su momento creimos en él, y sobre todo en un modo de trabajo.

El siguió yendo, encontró un lugar donde alojarse, donde lo recibían y era él, no solo historia familiar.  Siguió en La Pecera, pasó por Acuario su adolescencia y ahora está con su primer contrato laboral con la personas que llevan este maravilloso proyecto.

Hoy ese niño que para muchos era INVISIBLE  se hizo VISIBLE.

Agradezco a las personas que como Ivan, Mey, Ricardo ( coordinador de La Pecera ) y tantos otros que creyendo en lo que hacen, dan la posibilidad a muchos de Trascender simplemente acomapañando, compartiendo y contagiando el deseo por algo, a veces solo el deseo de vivir.

Mariana Primavera 

Psicopedagoga 

Todas las fotos que ilustran nuestro post de hoy son de Sofia para Pequeños Grandes Mundos