Todos los años vamos muy seguido a España, especialmente a Madrid que es dónde vive mi hermano Mauro. Este año por diferentes razones fuimos solamente una vez.

Estamos en proceso de una lenta mudanza con sentimientos encontrados: por un lado estamos viviendo todo lo bonito que ello implica como decorar nuestras nuevas habitaciones y por otro lado estamos reviviendo todo lo que hemos pasado en nuestra casa actual.

Supongo que acentuando este proceso y el hecho de que estuvimos en Inglaterra con la familia inglesa, Alan ha descubierto el sentimiento de echar de menos. Echa de menos a sus abuelos, a sus tíos y a sus amigos y no entiende por qué no es posible visitarles en España o en Uruguay. A él le parece que es cuestión de armar la maleta y salir.

Para aplacar estos sentimientos siempre usamos Skype y también una aplicación para Ipad que se llama Maily pero Alan aún es pequeño y prefiere las cartas o postales al modo antaño. Yo agradecida que prefiera el papel a la pantalla no pierdo oportunidad y decidimos escribir cartas a toda la parentela y los amigos contándoles lo mucho que los echamos de menos.

Para ello usamos las hojas de carta personalizadas de Papel Picado. 

Primero probamos con lápices pero a Alan no le gustan mucho porque no marcan muy fuerte.

Para él todo lo que implique dibujar, colorear o escribir significa Pintar con pincel ;-)

Así que nos preparamos para dicha tarea:

 

El tema es que las obras iban saliendo a ritmo veloz y prontito nos hicimos con varias historias:

 

Las ganas de pintar continuaban así que sacamos el dinosaurio de madera que le mandó el tío Mauro y le dimos un cambio de look.

Tuvimos que esperar un rato para que se secara la pintura, mientras tanto preparamos los sobres que vienen en el kit y ya están listos para llevar al correo mañana por la mañana aprovechando que no hay cole.

 

Los kits son realmente bonitos y de buena calidad. Vienen en 5 motivos diferentes y se pueden comprar en cantidades de 12 o 24 hojas.

A Alan le hicieron mucha gracia y preparó sus cartas con mucha ilusión. Me imagino que los niños mayores pueden sacarles aún más provecho.

Además me parecen una idea preciosa para encargarle a Papá Noel o a los Reyes Magos ya que los kits son livianos y fáciles de embalar.

Espero que se animen a probarlos.

Eliana

Pd.: En las vacaciones de touissaint aprovechamos al máximos nuestros bloques de Papel Picado que incluso nos valieron de papel de envoltorio para el regalo del papá de Alan que cumplía años mientras estábamos de viaje en la montaña.